De la obstrucción mecánica a la infección
Cuando existe una desviación del tabique nasal o la presencia de pólipos nasales, el drenaje de los senos se ve gravemente comprometido, favoreciendo infecciones nasales frecuentes. Estas anomalías anatómicas, sumadas a una obstrucción nasal constante, crean el entorno ideal para que la mucosa se inflame, derivando en sinusitis. Además, es común observar cómo procesos infecciosos sistémicos pueden complicarse si no se atienden, afectando incluso áreas adyacentes como los oídos, donde la acumulación de fluidos puede llevar a casos de otitis media, diversas infecciones del oído o la sensación de tener un tapón de cerumen debido a la inflamación de la trompa de Eustaquio.